Sobre la categoría Superfamilia
Hay algo que me entusiasma en la idea de una superfamilia: nadie la diseña de una sola vez. Se empieza por un estilo, a veces por intuición, a veces por encargo, y en algún momento el diseñador se da cuenta de que tiene entre manos el inicio de algo más grande. Que ese primer trazo no solo sugería una letra, sino que estaba anticipando un sistema completo con su propia lógica, sus propias tensiones y sus propios límites.
Diseñar una superfamilia es aprender a tomar decisiones que no se pueden deshacer sin afectar al conjunto. El primer peso condiciona al último. El ancho más estrecho ya estaba implícito en el más amplio. Y la cursiva, que podría parecer un estilo más, termina siendo la prueba de fuego de si el sistema tiene una coherencia real.
Lo que más me interesa de esta categoría es precisamente eso; cómo cada proyecto resuelve la convivencia interna. Una superfamilia bien lograda no es una colección de estilos que se toleran, sino un sistema donde la diferencia no es contradicción. Donde el estilo pesado y el ligero, el condensado y el extendido, la sans y la serif, comparten algo más profundo que una tabla de glifos común; una forma de entender el espacio, el contraste, el ritmo. Una intención que los atraviesa a todos sin uniformarlos. Y eso es también, a su manera, un argumento sobre cómo entendemos la diversidad, no como suma de partes, sino como sistema que las necesita a todas.
Y justamente lo que me resulta gratificante de esta edición es la diversidad dentro de lo que podría parecer una tendencia en esta categoría; las fuentes de palo seco dominan el paisaje, y sin embargo cada proyecto encuentra su propia manera de diferenciarse. Por citar algunas sin considerar el estilo: «Kukulkan Sans» de Raúl Plancarte propone una anatomía con riesgos formales genuinos. «RST Thermal» de Fernando Díaz presenta una romana muy personal y refinada cuya itálica le aporta al sistema una calidez que lo complementa. «Flamin' Hot» y «Clásicas» de Isaías Loaiza Ramírez ponen en tensión la idea misma de lo que una superfamilia puede llegar a ser. «Toolbox» de Jorge Alberto Martínez Martínez construye un sistema preciso para usos muy concretos. «Yumex» de Oscar Genaro Ramírez Lara dialoga con Roger Excoffon pero con su propia voz e identidad latinoamericana. «Top-Tip Metal» y «Top-Tip Nouveau» de Fernando Mello anclan su proposición en el Jugendstil, con una libertad que se siente contemporánea y necesaria.
Hay más proyectos que me gustaría destacar, pero estas líneas no alcanzan a hacerles justicia, así que la exposición es el mejor lugar donde cada sistema puede desplegarse como lo que es.